El diagnóstico de moda: el TDAH

703756163161201_Nut47bLe_c¿Quién no conoce algún niño con este diagnóstico? En los últimos años todos hemos sido espectadores del aumento de diagnósticos de trastorno por déficit de atención (con o sin hiperactividad), sobre todo en países desarrollados. Aunque el DSM (el manual de criterios para diagnostico) sitúa una prevalencia de un 3 al 5%, la realidad es que es un tema controvertido ya que recientes estudios indican datos mucho más elevados dependiendo de criterios metodológicos.

También creo que todos sabemos que el tratamiento estrella es la prescripción del metilfenidato (conocido en el mercado como Ritalin). No me malinterpretes, no voy a hacer propaganda antipsiquiátrica. Me parece muy legítimo que ciertos niños con ciertas características hagan uso de algunas drogas para su bienestar. Lo que me preocupa, es que nos estanquemos en este tratamiento como único y exclusivo. Y no me invento nada. Hay muchos casos en lo que formulan diagnóstico TDAH, recetan y se acabó.

El diagnóstico se realiza según los criterios del DSM o de la CIE generalmente. Pero no olvidemos que se tratan de modelos que únicamente describen síntomas. Esto facilita mucho la labor a los profesionales porque aporta un método más o menos fiable con el que realizar diagnósticos. Por ejemplo, el DSM nos dice que “seis (o más) de los siguientes síntomas de desatención han persistidos por lo menos durante 6 meses con una intensidad que es desadaptativa e incoherente  en relación al nivel de desarrollo” y posteriormente hay una lista de 9 síntomas.  Pero, ¿nos ayuda esto acaso a comprenderlo?  ¿ No parece sensato pensar que los síntomas psicológicos y a veces físicos son la manifestación de un profundo sufrimiento del niño? Es por esto que me gustaría mostraros aquí otra manera de entender el TDAH que no tiene porqué ser excluyente del modelo sintomático sino complementario.

Para empezar querría hablar del origen (lo que llamamos etiología) del TDAH. Atribuir una sola causa a un trastorno infantil Mirroringsupone obviar la compleja multifactorialidad del desarrollo evolutivo. Es evidente que el TDAH se apoya sobre pruebas de origen neurológico pero olvidamos que los factores de relación (primero bebé-madre y después niño-sociedad) modulan la organización neurobiológica del cerebro aunque éstas vengan condicionadas (que no determinadas) por nuestro genes. Es este el punto que voy a desarrollar. La parte relacional del TDAH (insisto, sin olvidar el factor biológico).

Un conocido autor e investigador inglés ha encontrado que cuando unos padres no reflejan lo que puede estar sintiendo o pensando del hijo (“hoy te veo muy enfadado”, “qué contento estás con la abuela”, “lloras porque no quieres que me vaya al trabajo”…), predomina la evacuación de las tensiones de forma somática y motora; a través del cuerpo. Los niños no nacen con estrategias para regular su conducta y su pensamiento. Por eso es necesario que alguien adulto lo haga y a través de estas palabras que, aparentemente son triviales, el niño es capaz de organizar y dar forma a lo que siente y piensa. Puede “mentalizarlo” por lo que no necesita expresarlo a través de la vía que conoce: la motórica.

Otros autores, siguiendo con esta línea, creen que el déficit de atención es una consecuencia de la dificultad de los padres en “contener”. Imaginad un líquido en un recipiente. Si el recipiente cambia, la forma que adopte el líquido también cambiará. Si no hay recipiente, el líquido quedará desparramado. La función de contención podría ser algo parecido. Los bebés aún no saben adoptar una “forma” por lo que necesitan de unos padres que le ofrezcan unos límites físicos como los abrazos, emocionales,  mentales… sobre los que aprender a crear su propia forma, a dar significado a lo que ocurre en su mundo interior.


Cuando no existe esta contención, el niño puede reaccionar con una baja tolerancia a la frustración porque se lo han dado todo, con una incapacidad para pensar en abstracto porque nadie les ha enseñado y en consecuencia actúan en vez de pensar (impulsividad como contrapeso del pensamiento).

No quisiera que interpretarais lo que os digo como argumentos culpabilizadores hacia los padres. No. Siguiendo con la metáfora del líquido y el recipiente, es inevitable que cada fluido tenga sus propiedades al igual que los recipientes. Y que cuando hay mucho agua, un vaso pequeño no sirve. Tampoco un recipiente poroso. Los bebés llegan al mundo con un temperamento. Los padres, cada uno por su lado, tienen su personalidad, su historia de vida e intentar acoplar al bebé (que puede ser desde un dormilón pasivo a un llorón que nada le calma) con sus progenitores es una tarea ardua que cada cual realiza como puede.

El problema nuclear del TDAH consiste en una alteración de la función ejecutiva, es decir, el conjunto de comportamientos que el niño dirige hacia sí mismo y realiza con el propósito de regularse. Esto supone afirmar que afecta a la memoria de trabajo, a la regulación del humor, la motivación, control de impulsos, la emoción, etc. ¿Acaso estos conceptos no son psicológicos? ¿Porqué algunos quieren desvalorizar las intervenciones psicológicas y apostar sólo por lo farmacológico?

A riesgo de parecer una paranoica, no podemos olvidar de lo que supone actualmente el metilfenidato en el mercado farmacéutico. Concretamente hablamos de 3,1 billones de dólares sólo en EEUU. No es una cantidad nada desdeñable. Y tampoco creo que sean monstruos que sólo quieran lucrarse pero, como todo, hay que tener cuidado porque los intereses nuestros y suyos pueden ser distintos.

Invito a la reflexión, a la precaución y a nuevas formas de mirar. Apoyo los tratamientos psicológicos y, cuando estos no funcionan, a la administración de metilfenidato. No es necesario optar siempre por la vía más rápida. Es un pensamiento común en la sociedad actual: soluciones rápidas para problemas complejos. Así es como vivimos los adultos. Es necesario que nos planteemos qué mensajes queremos transmitir a nuestros hijos porque vivimos corriendo, sin pararnos a pensar y, luego, nos llevamos a la cabeza cuando ellos no pueden controlar su atención.

Si quieres más información o las fuentes de estas ideas te invito a que leas a Alberto Lasa,  que consultes el vademécum para informarte sobre el metilfenidato y los datos económicos sobre el mismo en la cadena CBS News. Para información de interés general tienes la Fundació Andana que apuesta por tratamientos conductuales y farmacológicos. 

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6 comentarios el “El diagnóstico de moda: el TDAH

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